http://www.articulado.org/wp-content/themes/press
Los domingos huelen a pollo asado

24 Ago 2009 , Ana Yago , Artículos, Autores, 5 Comentarios

Los domingos huelen a pollo asado


Ana Yago

Diseñadora Designer Dissenyadora

Cierra los ojos y piensa en un domingo de hace veinte o treinta años…
Quizá no tomaras pollo asado, pero si paseabas por Valencia notabas como el aire estaba impregnado de ese olor. Había multitud de puestos por todas partes, como las castañas asadas o las luces en Navidad. Los sentidos asocian significados inconscientemente que permanecen en el recuerdo. Pero no en las calles. Al menos, no como antes. Y es que, aunque ahora los domingos huelan a todo tipo de comida para llevar, a mí me siguen oliendo a pollo asado.
Esa complicidad evocadora es la que necesita cualquier producto o marca. Y ese es el trabajo del comunicador. Los diseñadores somos comunicadores. Conseguir que la identidad de una empresa, o su producto, entre en la mente del consumidor y se quede allí. Se convierta en parte de sus recuerdos porque sea capaz de conectar, evocar o motivar.
Cada vez que un producto sale al mercado, se asume que ha pasado por un proceso de investigación y desarrollo. Que ha sido testado y que cuenta con un valor inherente que lo diferenciará del resto de sus competidores. Da igual que hablemos de una mesa, que de una etiqueta para una botella de agua. El valor como a los soldados, se le supone.
Ese valor también se le supone al empresario. Es el que arriesga el capital y, por tanto, es el primero que tiene que tener la seguridad de que el producto o servicio que ofrecerá cuenta con munición suficiente para defender su cuota de mercado y, si es posible, conquistar alguna nueva posición.
Una idea (producto o servicio) no va al frente indefensa, ni pretende que la caballería –entiéndase aquí la acepción original- se enfrente a una división de blindados de última generación. Esto es, no se puede ir al mercado con una idea que no aporte un valor diferenciador, ni mucho menos se ganará nunca la batalla tratando de copiar los movimientos del enemigo, porque éste siempre irá por delante.
No se trata de cambiar por cambiar, sino de dotar de valores adicionales capaces de conquistar…

Close your eyes and think of a Sunday twenty or thirty years ago…
Perhaps you did not use to have roast chicken, but if you walked around Valencia you could feel the air of the city was permeated by that smell. There used to be stands everywhere, as numerous as chestnut stands and lights in Christmas season. The senses make unconscious associations that are preserved in our memory. But not in the streets. At least, not like it used to be. The thing is, even though at present Sundays smell of all sorts of foods to go, to me they still smell of roast chicken.
Such evocative complicity is what any product or brand needs. And to provide it is the task of the communicator. And we, designers, are communicators. Manage to introduce the identity of a firm or its product in the mind of the consumer, and make it stay. To have it integrate their memories out of an ability to evoke, inspire, or bring up associations.
Whenever a new product is launched into the market, it is presumed that it has gone through a previous research and development process. That it has been tested and has an inherent value that will make it stand out from its competitors. It does not matter whether we are talking about a table or the label for a water bottle. Its worth is taken for granted.
It is also assumed that it holds this value for the entrepreneur. After all, he is the one gambling his capital and thus ought to be the first to be assured that the product or service he is about to offer has the necessary power to hold its share of the market, and if possible, to conquer some additional territory.
An idea (a product or service) does not go to battle unarmed, nor would it have a cavalry—understood in the original sense of the word—charge a division of cutting edge tanks. In other words, one cannot go to the market with an idea lacking a differentiating value, let alone win a battle by imitating the movements of the enemy, for then our foe would always be a step ahead.
The goal is not change for its own sake, but the addition of extra value to gain a competitive edge…

Tanca els ulls i pensa en un diumenge de fa vint o trenta anys…
Potser no vas menjar pollastre rostit, però si passejaves per València notaves com l’aire estava impregnat d’eixe olor. Hi havia multitud de parades per totes bandes, com ara les de castanyes rostides, o els llums en Nadal. Els sentits associen inconscientment significats que romanen en el record. Però no als carrers. Almenys no com abans. I és que, tot i que ara els diumenges fan olor de tot tipus de menjar per emportar, a mi em continuen fent olor de pollastre rostit.
Eixa complicitat evocadora és la que necessita qualsevol producte o marca. I eixe és el treball del comunicador. Els dissenyadors som comunicadors. Aconseguir que la identitat d’una empresa, o el seu producte, entre en la ment del consumidor i es quede allí. Que es convertisca en part dels seus records perquè siga capaç de connectar, evocar o motivar.
Cada vegada que un producte ix al mercat, s’assumeix que ha passat per un procés de recerca i desenrotllament. Que ha sigut testat i que compta amb un valor inherent que el diferenciarà de la resta dels seus competidors. És igual que parlem d’una taula que d’una etiqueta per a una botella d’aigua. El valor, com als soldats, se li suposa.
Eixe valor també se li suposa a l’empresari. És qui arrisca el capital i, per tant, és el primer que ha de tindre la seguretat que el producte o servei que oferirà compta amb prou munició per a defensar la seua quota de mercat i, si és possible, conquistar alguna nova posició.
Una idea (producte o servei) no va al front indefensa, ni pretén que la cavalleria –cal entendre ací l’accepció original- s’enfronte a una divisió de blindats d’última generació. És a dir, no es pot anar al mercat amb una idea que no aporte un valor diferenciador, ni molt menys es guanyarà mai la batalla tractant de copiar els moviments de l’enemic, perquè este sempre anirà per davant.
No es tracta de canviar per canviar, sinó de dotar de valors addicionals capaços de conquistar…

Enlaza este artículo

5 Comentarios

10 Diciembre 2009 12:36

Articulado se presenta en sociedad « CuatroTipos

[...] ecológico, sin barnices o tratamientos especiales. Se trata de una edición limitada diseñada por Ana Yago, con una tirada de 2.000 ejemplares y traducida a tres idiomas; español, valenciano e [...]

3 Enero 2010 23:00

Presentación de Articulado « METADISSENY

[...] sin barnices o tratamientos especiales. Se trata de una edición limitada diseñada por Ana Yago, con una tirada de 2.000 ejemplares y traducida a tres idiomas: español, valenciano e [...]

17 Marzo 2010 18:37

ADCV » Articulado

[...] sin barnices o tratamientos especiales. Se trata de una edición limitada diseñada por Ana Yago, con una tirada de 2.000 ejemplares y traducida a tres idiomas: español, valenciano e [...]

21 Julio 2010 6:45

MA•KA GREEN publica un artículo de Ana Yago sobre diseño social y sostenible « sanserif creatius

[...] Tags: ana yago, design, diseño, ecodesign, furniture, ma·ka green, sanserif creatius trackback Los domingos huelen a pollo asado. Una frase que evoca sensaciones y un recuerdo infantil es la excusa sobre la que la diseñadora [...]

17 Enero 2011 7:13

Ana Yago, columnista invitada del nuevo número del magazine CMD+Z « sanserif creatius

[...] ahora los domingos huelan a todo tipo de comida para llevar, a mí me siguen oliendo a pollo asado. Más aquí. LikeBe the first to like this [...]

Posting your comment...

Leave A Comment


Suscripción a este comentario vía e-mail
  • Participan

  • También en Articulado

  • Últimos Comentarios

  • Artículos recientes

  • Etiquetas

  • Twitter

    • ...loading Twitter Stream